20 nov. 2013

CONSEJO DE LECTURA DE LA SRA. PÍXEL: LEER JUNTOS PARA FOMENTAR EL PENSAMIENTO CRÍTICO

La vieja señora  Píxel  lleva siglos en la Escuela de Hadas, nadie sabe de dónde vino ni cuando llegó, pero ahí está. Se encarga de mostrar los temas que explican los profesores con imágenes en movimiento o con frases que aparecen escritas en su superficie. Por ello, tiene una gran experiencia en el mundo de la enseñanza y en esta sección, va a dar unos consejos sobre la lectura y la escritura.
En esta ocasión, nos va a hablar sobre la necesidad de realizar una lectura conjunta de los niños con sus padres para el correcto desarrollo de un fundamental  pensamiento crítico.

El pensamiento crítico, la capacidad de reflexionar profundamente sobre un tema o un libro, es una destreza esencial para que los niños la desarrollen. El pensamiento crítico se va creando y gestando por medio de la conversación y la experiencia y es algo que los padres pueden fomentar al compartir libros con sus hijos.

La lectura en voz alta y en familia ofrece grandes oportunidades para enfrentar juntos los libros más desafiantes. Esos libros con capítulos más largos pueden tener tramas más complejas y vocabulario más exigente que  pueden hacer que los niños los dejen a medio por aburrimiento. El ir trabajando el libro capítulo por capítulo ayuda a enseñar la persistencia. Y al leer juntos, los padres estarán allí presente como una importante fuente de apoyo e información. A la vez que ayuda al niño a reflexionar sobre lo que ha leído por medio de preguntas abiertas para las que pueden existir múltiples respuestas correctas, hablar de lo que las acciones del personaje y su comportamiento nos dicen de su personalidad, etc. 
No se trata solamente de que los niños vean leer a sus padres, porque yo creo que con esto sólo no basta para que los hijos lean. Se trata de una lectura conjunta y de un diálogo que, obviamente, requiere mucho tiempo. 
En la adolescencia, esta lectura conjunta con los padres, quizás ya no guste tanto a los hijos. Es lógico, van creciendo y se quieren ir despegando de sus progenitores. Sería interesante que los hermanos mayores leyeran a los pequeños y hablaran entre ellos sobre el libro. Por otro lado, creo que, la adolescencia, es un buen momento para apuntar al joven a un taller o club de lectura que debería haber en todos los institutos de secundaria. Y siempre como complemento a la clase de lengua, aunque al margen de esta y guiados por un coordinador ajeno al profesorado. Compartir la lectura con jóvenes de su misma edad, quitarse la vergüenza de hablar en público y opinar libremente sobre los libros, leer en voz alta, aprender a dialogar y mejorar la expresión oral, es fundamental en el desarrollo del pensamiento crítico de un adolescente.

"Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro"

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